La partida más difícil: como la FE me ayuda a vencer un vicio digital

 



"Había un tiempo en mi vida en el que mis días se medían en horas de juego. Los combates virtuales de fantasía eran mi refugio, mi escape de la realidad. Mis amigos eran avatares, mis logros eran digitales, y mi propósito se encontraba en subir de nivel en un juego. Lo que empezó como un simple pasatiempo se convirtió en una trampa que me robó el tiempo, la energía y, lo más importante, la paz. En este blog, no solo quiero contarte mi historia, sino también compartir cómo encontré un propósito mucho más grande y real que cualquier misión en un videojuego."

Que diremos cuando lo veamos de frente o veamos a sus reyes juzgando cada ser humano por nuestra manera de obrar en la vida, soy un pecador sabes, tengo una lucha contra mi viejo hombre, contra mi carne. La idea de querer abandonar por completo los videojuegos y no cualquiera. Especialmente los de combate y estrategia, con clasificación 18+ son tan realistas y tan adictivos que me cuesta cada día controlar este vicio si. Es un vicio, ya que hay un habito constante que se repite y además el cerebro quiere mas y mas, pueden pasar 4 horas de juego y hay esto en medio del combate queriendo ganar y aprender como ser mejor, hasta que un día una vos me dijo para. Para que se te va la vida en esto y te esta alejando cada ves mas de mi. Esa vos era Jesucristo.

"Recuerdo perfectamente el momento en que me di cuenta de la magnitud del problema. Después de tantas horas largas y entera de juego, cuando miré mi reflejo en la pantalla apagada. Vi a una persona que no reconocía: cansada, aislada y vacía. A pesar de haber 'ganado' muchas partidas, sentía que estaba perdiendo la batalla más importante: la de mi propia vida. Ese vacío no lo podía llenar ningún tesoro virtual ni ningún logro digital. Fue entonces que empecé a preguntarme si había algo más, algo que le diera sentido a lo que hacía. Esto está mal mi existencia no solo puede ser este juego."

Me preguntaba, Como pero como esa vos me hablaba, donde provenía. Pudiera ser que fuera mi conciencia dándome limites y si. Los limites son importantes para que le des a entender a tu ser que aquí ya debes parar. Porque seguir causa una inmersión tan perjudicial que te preguntas cuando acabare y no quieres acabar si pudieras quisieras vivir hay ya que te da como un propósito de existencia. Es tan confuso hablarte de esto ya que aun no he podido acabar con este vicio al videojuego ya que es unas de mis cadenas. Mi lucha con la gran benevolencia de Dios la ganare, pero llevar esto que me pesa duele, ya que mi cerebro si no lo guio se va a divagar en los juegos y no quiero eso no.

Confió tanto en Dios que se que el me ayudara a vencer este vicio de dopamina cerebral. El Dios de lo imposible si de un día para otro me libro del vicio a las drogas mas dañinas, como la cocaína, el gripi, la marihuana, el cigarrillo, el alcohol, la masturbación y la lujuria por las mujeres. Si tengo la plena confianza que me liberara de este vicio más que me aleja de el. Fui un descarriado se que soy pecador y solo santo es nuestro Dios. pero como deseo ser como el para que su presencia tenga la honra de habitar por unos segundos si es posible en mi. la gracia de Dios es mayor y sé que me perdona. Habrá alguien que te ame y te acepte tal cual eres, te entienda al punto de decirte no te preocupes no estas solo aunque estés cansado, te diga aquí estoy yo para curarte de una vez por todas. Ese es solo Dios. Hoy gracias a Enmanuel cristojesus puedo decir que estoy sano de todas estas toxinas en mi cuerpo, total mente sano y sin desesperaciones a su consumo y es gracias a Dios.

Hoy en día como saludablemente, me ejército, estudio y ayudo en todo lo que pueda y lo que me nazca hacer en mi casa porque se que hasta eso nos cuesta ser de ayuda y no una carga. El día que me perdí a esos extremos estaba solo y no quería la vida solo me quería destruir por dolor y más dolor. Mientras mas perdía cosas y personas en mi vida mas me perdía y perdía. La vida duele se que duele pero cuando Jesucristo llega hay el empieza paso a paso el cambio. Como todo creador repara su creación para que siga funcionando correctamente. Hasta que un día la luz llego en tantas sombras empecé a ganar. Gracias a Jesucristo mi vida tomo otro rumbo mejor. Todo será un proceso que el siempre va ha estar hay viéndonos como ponemos de nuestra parte para cambiar y cuando el se da cuenta, que ya no puedas con esto, sientes que es imposible para ti, el aparece y Jesucristo nos salva por su cruz. Hubo días que pensé que no podría dejar los videojuegos pero si el señor de señores me ayudo a dejar los peores vicos me ayudara con uno peor, ya que este aunque no destruye literalmente tu salud, si te envicia al punto de perder la noción del tiempo, de la vida, de las responsabilidades y incluso hasta la mas importante, Dios.

Mientras Dios nos de vida nunca me rendiré en seguir luchado y controlar mi ser, guiándolo por el mejor camino, la verdad de la vida eterna y así imponiendo mi auto dominio el cual Addonai me dará para ser vencedor, aunque no se puede bajar la guardia el enemigo es astuto a la menor caída nos esclaviza y nuestro postrer estado se vuelve peor. Jesucristo tampoco nos descuida el sabe hasta que punto podemos soportar. Su ayuda siempre estará a unos segundos de llamarlo en oración. Muchos cometemos el error que solo un poco no ara daño, pero siempre habrá el querer más y más. Nuestro cuerpo carnal es débil y hay es donde el enemigo le dice a Dios, si ves que volvió a caer y no podría resistirme, Dios lo sabe todo y nos ama tanto pero tanto que mete las manos en el fuego por salvarnos las veces que sea necesario hasta que nosotros mismos ya no nos controle ese vicio o Dios nos salve con sus maneras mas extraordinarias.

"La búsqueda de ese 'algo más' me llevó a un lugar inesperado. Empecé a indagar sobre la espiritualidad y a leer la Biblia, algo que antes consideraba anticuado. Descubrí que la verdadera 'partida' no se ganaba con estrategias complejas o con habilidades rápidas, sino con un corazón dispuesto a ser transformado. Empecé a entender que la vida no se trata de acumular puntos, sino de construir una relación con Dios. A través de la oración y la confianza plena en el, fui dejando de lado el control que tenían los videojuegos sobre mí. La adicción no desapareció de la noche a la mañana, pero cada día se sentía más ligero esta carga y ya no eran horas de juegas ya solo son pocos momentos y hay días que ni juego pero aunque aun soy débil a medida que mi fe se hacía más fuerte. Cada vez gano más esta batalla contra migo mismo la mayor partida difícil de mi vida"

El cambio comienza con una decisión firme y ese paso se empieza tomando la decisión que lo cambiara todo y junto a Dios todo se lograra.

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