La partida más difícil: como la FE me ayuda a vencer un vicio digital
"Había un tiempo en mi vida en el que mis días se medían en horas de juego. Los combates virtuales de fantasía eran mi refugio, mi escape de la realidad. Mis amigos eran avatares, mis logros eran digitales, y mi propósito se encontraba en subir de nivel en un juego. Lo que empezó como un simple pasatiempo se convirtió en una trampa que me robó el tiempo, la energía y, lo más importante, la paz. En este blog, no solo quiero contarte mi historia, sino también compartir cómo encontré un propósito mucho más grande y real que cualquier misión en un videojuego." Que diremos cuando lo veamos de frente o veamos a sus reyes juzgando cada ser humano por nuestra manera de obrar en la vida, soy un pecador sabes, tengo una lucha contra mi viejo hombre, contra mi carne. La idea de querer abandonar por completo los videojuegos y no cualquiera. Especialmente los de combate y estrategia, con clasificación 18+ son tan realistas y tan adictivos que me cuesta cada día controlar este vicio si...