El Mensaje NO es Aislacionismo
El Texto Clave (1 Corintios 5:9-11 - Reina Valera 1960)
9 Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; 10 pero eso no significa que deban separarse por completo de la gente de este mundo que comete pecados de inmoralidad sexual, perversiones o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras, mentirosos o borachos; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. 11 Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis.
· El apóstol Pablo aclara un malentendido de una carta anterior. Los creyentes habían interpretado que debían aislarse de toda persona pecadora.
· Lo Absurdo de una Separación Total (v. 10): Pablo argumenta que si quisieran evitar a todos los que cometen pecados (inmorales, avaros, ladrones, idólatras, etc) del mundo, tendrían que salirse del mundo por completo. Es decir, es imposible vivir en sociedad y no tener contacto con personas que no siguen los principios de Dios.
· Punto a Comunicar: La vida cristiana se vive en el sociedad, no fuera de ella. No podemos ser "sal y luz" si nos encerramos. Debemos trabajar, estudiar y convivir con personas de todas las éticas y estilos de vida.
El Principio Práctico del creyente es que está llamado a ser un agente de cambio y amor en el mundo, no un juez de los que están fuera de la iglesia.
"No estamos llamados a juzgar o condenar a los no creyentes. Estamos llamados a amarlos y a mostrarles la diferencia que Cristo hace, viviendo y compartiendo con ellos de manera normal. Mas hay que ser fuertes en Jesucristo en no permitir que el pecado nos controle mas bien ser santos para que Dios habite en nosotros"
Hay que tener un Cambio de Enfoque. El verdadero problema, y el foco de Pablo, no son los pecadores de afuera, sino los pecadores de adentro que dicen ser hermanos y persisten en el pecado sin arrepentimiento de esos pecados graves (chismes, inmoralidad sexual, avaricia, idolatría, calumnia, borrachera, robo, mentira, etc).
Es como La Levadura de los fariseos. El pecado que persistente dentro de la comunidad es como un poco de levadura que leuda toda la masa. Si se tolera, puede contaminar la fe y el testimonio de toda la iglesia y de esa misma persona.
Por decir que El Acto de "No Juntarse". La instrucción de "no os juntéis con, o ni aun comáis con ellos") no es para odiar, ni rechazar, sino para establecer un límite de comunión. Para no comer del pecado que Implica contaminar nuestro ser. Influenciarnos de sus actos pecaminosos.
- Protección de la Iglesia: Evitar que el mal ejemplo y la actitud rebelde dañen a otros creyentes.
- Llamada al Arrepentimiento: Es una medida de disciplina fuerte (el equivalente a la excomunión o poner en pausa la comunión, ayudar a salvarlos) diseñada para que el hermano recapacite, sienta la seriedad de su pecado y sea restaurado ser como Jesucristo y salvar a la oveja perdida con el objetivo siempre que es la salvación de su alma.
"Debemos ser más estrictos con la conducta de aquellos que se identifican como seguidores de Cristo que con la de aquellos que no. La disciplina en la iglesia es un acto de amor y corrección, no de rechazo. Busca restaurar al hermano y proteger la pureza de la comunidad que representa a Dios en la Tierra."
· No podemos escapar de los pecadores del mundo, ni debemos juzgarlos.
· "Es como si Pablo nos dijera: 'Si tuviéramos que evitar a todo el que comete un error, tendríamos que irnos a vivir a una cueva. pues No, nuestro trabajo es ser luz y sal mientras estamos en este mundo.'" Es lógico que no se puede evitar vivir en este mundo de sombras que manipulan a los humanos en su pecado esclavizados, no lo podemos evitar, pero si tolerar con la ayuda de Dios, ya que el incluso nos llama que seamos como niños en medio de la maldad y si alguien nos hace el mal, orar por ellos y bendecirlos y amarlos aun así, porque como lo dijo nuestro señor Jesucristo, padre perdónalos porque no saben lo que hacen.
Amemos, convivamos, pero no participamos en sus obras.
Nuestra Responsabilidad como Familia de Fe es clara.
Debemos cuidarnos de aquellos que, llamándose hermanos, persisten en un estilo de vida que niega a Jesucristo. La Diferencia Crucial no se trata de un simple error, sino de una persistencia en el pecado sin arrepentimiento mientras reclama el título de "cristiano". No debe ser así.
"La disciplina de la iglesia no es un castigo final, sino un 'toque de atención' severo, una pausa en la comunión (como no comer con él), para que el hermano se dé cuenta de la seriedad de su pecado y se arrepienta. El objetivo final es la restauración, no la expulsión. Sino rescatarlo también"
"les enseño a ser abiertos y amorosos con los que están fuera, dándoles ejemplo del evangelio; ser santos y celosos con los que estamos dentro del evangelio, cuidando la pureza de la iglesia."
Todo lo podemos en Jesucristo que nos fortalece.
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